videntes buenas y serias

¿Videntes buenas?

1. ¿Cómo saber si son videntes buenas realmente?

Suponemos que la adivinación (o videncia) que solicitamos a nuestras videntes buenas en tarot presencial, o por teléfono (tarot del amor, tarot gitano del amor, trabajo, etc…) sirve para revelar el futuro del mismo. Esto querida amiga no es siempre verdad.

La adivinación ha sido considerada como una iluminación o una luz que se añadía a nuestra inteligencia normal. En primer lugar fue y es, una manera de ver lo que existe, cuáles son las fuerzas espirituales en la situación presente y cómo interactuar eficazmente con ellas. Sirve para comprender lo que subyace en el problema o dificultad planteada a la vidente. Ésta nos proporcionara el camino, la corriente energía básica y si está “abierto” o “cerrado” en su transcurrir.

Nuestra vidente puede informarnos acerca de la manera como el destino o el espíritu interior se desplaza, situar a la persona en un proceso transformativo u ofrecer “signos del tiempo” que conectan los propios acontecimientos espirituales con los del mundo.

El objetivo de las videntes buenas no consiste en revelar un futuro implacable, si no en situar a la persona en el proceso de ese futuro, conectarla con el fluir de la vida a través de signos, símbolos y espíritus.

Lo que las videntes buenas ven: símbolos, energías y dioses.

Estos símbolos se nos presentan en consulta como una encrucijada o un lugar de encuentro con un mundo energía creativa: las fuerzas dinámicas subyacentes a los acontecimientos. Son una manera de entrar en contacto con lo oculto, llamado alma, espíritu, tao, energías, dioses, en y a través de los acontecimientos de la vida cotidiana.

Estos símbolos, analizados por la videntes, serán el vínculo con las fuerzas en cuestión. El sistema de adivinación que hace de ellos nuestra vidente funciona como una especie de piloto interior, una “máquina” para crear conciencia de lo espiritual.

Los símbolos tienen dos aspectos. Uno funciona como la señal, indicando lo favorable y lo que no lo es dadas las características del momento. Señala posibles trampas, peligros ocultos y oportunidades especiales. La idea de la “buena fortuna” vinculada a estas señales supone experimentar con el significado y el contacto, además de las ganancias y felicidad. La idea de “mala suerte” supone estar separado de la corriente espiritual. Estas señales están ahí como protección.

El otro aspecto, más simbólico, supone diversas capas de posibles significados. Nos invita a interactuar con éste, explorando posibilidades y permitiendo que la conciencia de la propia situación se modifique.

El sistema adivinatorio crea un lugar protegido y creativo que explorará profundamente nuestra buena vidente según sus capacidades y experiencias en la vida adivinatoria. Por ello que recalco la importancia de contactar con videntes buenas para que la experiencia sea lo más satisfactoria posible.

Videntes buenas y destino

Cualquier método de adivinación supone un mundo animado y se sitúa como un elemento activo o doble del proceso creativo. Esto es lo que llamamos azar o destino. Es una manera de interrogar al destino y sus posibles versiones. Los signos y símbolos producidos por estas preguntas no controlan nuestros actos. Sugieren el campo en el que se desarrollan nuestras vidas y ofrecen una descripción de las posibilidades. Ello no impide la libertad de acción. La conciencia y la elección propia son las semillas de lo que se revelará y acontecerá.

2. Videntes serias

Seguro que te has preguntado antes de tu primera consulta a un tarot cómo encontrar videntes serias, que hagan lecturas de cartas honestas y no te digan aquello que te gustaría saber. Lo cierto es que la tarea no es nada fácil.

Algunas veces, las videntes serias pueden prestar sus servicios en persona, cara a cara (en su domicilio o desplazándose hasta el hogar de su clienta). Hoy en día, con el avance de las nuevas tecnologías lo habitual es que la mayoría de buenas tarotistas realicen sus consultas por teléfono. Este último método tiene más ventajas para ambas partes que el primero. Para empezar, la cartomante no necesita desplazarse hasta su amiga, con lo que es posible así reducir el coste del servicio. Por otro lado, es mucho más rápido que una lectura “tradicional”.

¿Qué podemos esperar de las videntes serias?

Una vidente verdadera puede hacer preguntas triviales acerca de ti y de tu vida, pero únicamente para hacerte sentir más tranquila, por ejemplo: ¿desde donde me llamas? ¿qué edad tienes?… Debes estar muy atenta en este punto, pues las videntes verdaderas nunca te harán preguntas para sacarte información encubierta. Tú simplemente debes explicarle el tema general de consulta (amor, trabajo, familia…) Pero si notas que la persona al otro lado del teléfono se excede, tal vez deberías replantearte continuar con la consulta.

A las videntes serias nos preocupa tu bienestar, y no simplemente la cantidad de dinero que vas a abonar al finalizar la consulta. En este apartado es muy recomendable que te dejes guiar por tu corazón. Cuando una clienta consulta a una tarotista, es muy probable que se encuentre en un estado muy vulnerable y delicado.

Si notas que una persona se está intentando aprovechar de tí en este momento, corta por lo sano. Debes mantener alejadas a aquellas farsantes que únicamente quieren enriquecerse a tu costa.

Las videntes serias no se imponen sobre sus clientas. Las cartomantes somos durante la consulta del tarot: compañeras de viaje hacia tu interior. Pero siempre al mismo nivel. Así que una buena vidente nunca intentará imponer su voluntad sobre tus decisiones. Debe respetarte y dejar que tú misma tomes tu propio camino.

No dejes que las primeras impresiones al encontrarte con una vidente en persona te lleven a juicios sobre su trabajo equivocados. Los medios de comunicación suelen presentarnos imágenes de extraños personajes a modo de videntes. Pero la realidad es muy distinta. Sí que es cierto que algunas videntes serias se acompañan de diferentes gemas, aceites esenciales etc… que les ayudan a potenciar sus cualidades.

Pero por lo demás, son personas “normales” que hacen su trabajo como tú.

3. ¿Qué me está ocurriendo?

Es normal preocuparse y hacerte preguntas. Eso te hace humana.

Las personas vivimos rodeadas de imágenes de dioses y espíritus que nos ayudan a comprender acontecimientos. Estos espíritus suponen el reconocimiento del más allá y sensaciones que nos “ocurren”. La adivinación, correctamente comprendida y bien realizada por videntes buenas en el proceso, permite interrogar a estas fuerzas y experimentar su amistad y benevolencia. Al saber que dios está actuando, se sabe que hacer, que ofrecer y que direcciones tomar en las que fluirán energía y pasión.

Cuando las personas estamos enfermas o atribuladas, cuando deseamos iniciar un viaje o tomar un nuevo rumbo en nuestra vida; cuando nos acercamos a un acto o encuentro fatídico, pedimos  la ayuda del oráculo de una vidente. Detrás de este oráculo se encuentra nuestra vidente.

A ella le entregaremos nuestros temores y le pediremos las claves del futuro que se avecina. Desde ese momento esa vidente (si la consulta ha sido satisfactoria) formará parte del selecto club de nuestras videntes buenas; videntes que responderán a la exigencia de saber ¿qué me ocurrirá?, ¿quién me está afectando? ¿qué dios o espíritu me está influyendo? y otras preguntas trascendentales.

Cada uno de los dioses, duendes, energías, supone una manera de de ver, actuar y sentir, un aspecto o un signo de los tiempos. De tal manera que al saber nuestras videntes buenas de confianza quién está afectando a nuestras vidas, sabrán que hacer, cómo actuar de forma acorde con el espíritu y las soluciones a ejecutar: mantras, hechizos, amuletos y acciones en la vida diaria.

Y por último, sólo quiero decirte que nosotras, como todo el mundo, también nos equivocamos. Las videntes serias suelen tener unas estadísticas casi perfectas, pero siempre se puede tener un mal día.

Si has tenido una anterior experiencia negativa con el mundo del ocultismo, no temas. Simplemente diste con la persona equivocada en el momento equivocado. El mundo de la videncia puede ofrecerte maravillosas experiencias de crecimiento personal

Reseña
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Alba Ribera

Me presento, soy Alba Ribera, una vidente madrileña, con la inmensa suerte de haber sido agraciada con el don de la clarividencia y sensibilidad extrasensorial desde nacimiento. Me considero una vidente honesta y con experiencia, más de 20 años de experiencia en consulta del tarot. Junto a mis compañeros videntes y cartomantes te atendemos telefónicamente las 24 horas del día. ESPAÑA: 806 585 738 · 91 266 96 38 (VISA).

1 COMENTARIO

  1. Hola, un artículo muy interesante para conocer a fondo la videncia y a las videntes y poder elegir con fundamento a las videntes buenas a las que contaremos nuestras preocupaciones.

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